lunes, 19 de julio de 2010

Tu Salvavidas

Porque mostrando tu sonrisa perfecta se me hace difícil ignorarte, porque susurrando lo que sabes que necesito escuchar es casi imposible mantenerme fría, porque la necesidad de sentirte cerca y NO ver lo que NO puede ser, hace que me abandone... y vuelva a perder el norte (y es tan culpa mía como tuya).

Cada vez que se repite la historia me convenzo a mí misma de que todo va mejor, me miras con otros ojos y las cosas pueden arreglarse... hasta que empiezo a ver como se tambalea tu mundo, como quienes dicen quererte no te tratan como debieran, como su sombra se acuesta en tu cama cada noche... y entoncés lo sé, sé que aguantarás, que te quedarás todo dentro hasta que NO puedas más... y que cuando NO puedas más, yo seré lo primero que sobre en tu vida.

Ahora me dejas, o me obligas a dejarte, y me quedo aferrada a la estúpida esperanza de que me echarás de menos, de que te darás cuenta de que yo te merezco más que ella... y ya echo de menos tus llamadas interminables, tus chistes sin gracia y tus historias de cada día.

Sé que aunque prometes volver cuando todo mejore, NO lo harás o que lo harás sin que mejore nada, después de todo... nadie quiere perder un salvavidas, ¿NO?

3 comentarios:

Pintamonadas dijo...

respondiendo a tu pregunta...ahora que ya soy oficialmente ingeniera, sí, tengo ganas de ajusticiar a ciertas personas con katana y a golpes en la carótida. Pero sinceramente lo que cuenta es el después, donde llegues por mérito propio. Es un paso, un puente, y lo que espera al cruzarlo depende de cada uno

(:

Mónica dijo...

Cada uno lleva un salvavidas dentro... Muchas gracias por estar ahí.

YO también me alegro de volver...

Sir Bran dijo...

Es la tremenda historia de una historia presa de sí misma.
Sé que parece dificil...
pero en estos casos se debe disfrutar el presente
sin aspirar a un futuro.
Si se asume esto... se puede tener cierto rédito.
Ánimo.
Y un saludo.