Debo reconocer que tengo una vista que da pena, de pequeños los hay que coleccionan cromos, muñecas, sellos, cardenales... y mí me dió por coleccionar dioptrías (me las debí de quedar todas yo). A cambio, la naturaleza, que dicen que es sabia, me dió un oído estupendo. Tan tan estupendo es mi oído que puedo saber si una persona, al otro lado del teléfono, ha ido a la cocina a por un flan, si el Cola-Cao se lo está bebiendo en un vaso de plástico o si se está liando un cigarro mientras hablamos (ésta última creo que aún está buscando una cámara escondida en su cuarto). Esto es genial para encontrar móviles que suenan escondidos en un bolso en la última habitación de la casa.Lo bueno de tener este oído es que te enteras de todo, y lo malo que a veces escuchas cosas que preferirías no haber escuchado, como por ejemplo:
(conversación con una amiga)
- Ardilla, la amistad entre un hombre y una mujer no existe.
- Anda ya, si casi todos mis amigos de más tiempo son tíos.
- Que va, esos ni son tus amigos ni nada, quieren lo que quieren y punto.
(conversación de dos chicas a mi lado en un bar)
- Corre, que se ha quedado sola, éntrale
- ¿Qué dices, tía?, esa tiene novia fijo, ¿no has visto las tetas que tiene?
Conclusión: estoy haciendo algo mal con las tetas, porque sigo soltera :s (aunque siempre puedo probar con uno de mis amigos, ¿no?)
Además de mi super oído, tengo otros super poderes, como por ejemplo: soy invisible, quiero decir, no invisible invisible porque no se me vea, sino invisible, electrónicamente hablando. Esto hace que me pasen cosas del tipo "voy un centro comercial y no se abren las puertas". Al principio era muy incómodo porque acababa siempre frenando en seco para no comerme el cristal. Con el tiempo he aprendido a esperar a que la otra persona las abra y entrar corriendo detrás.
Y lo del centro comercial es lo de menos, porque en mi portal acaban de hacer obras y ponerlo todo nuevo, y ahí es donde lo paso realmente mal. Las puertas del ascensor se me cierran cuando estoy pasando porque funcionan con un sensor, al igual que la iluminación del portal, que sólo se enciende cuando entra alguien. Al final acabo buscando el interruptor del ascensor con la luz del movil y en cuanto se abren las puertas, me lanzo dentro (haya gente ocupándolo o no).
Este super poder, voy a empezar a probarlo con las alarmas de los coches y si sigue funcionando, pienso robar un banco, hacerme rica y vivir toda la vida como Paris Hilton (sin hacer nada, no en plan putilla).
Y que luego me digan que pienso en "negatifo"...



